¡Amor del Padre y del Hijo! 

La tercera persona de la Santísima Trinidad es la revelación del amor entre Dios Padre (Yavhé) y Dios Hijo (Jesucristo)

El Espíritu Santo, es el paráclito consolador que otorga dones y carismas para la salvación de la humanidad y nos es revelado a través de Cristo quien le da su lugar para actuar en nosotros en el momento que necesitamos de gracias especiales para afrontar momentos de dificultad.

¿Cómo puedo reconocer al Espíritu Santo en mi vida?

El primer encuentro que tenemos con Él es en nuestro bautismo, ahí se nos concede la gracia de reconocernos como hijos de Dios Padre; es en este momento cuando el Espíritu Santo nos conduce al Hijo y este a su vez nos presenta al Padre. Las tres personas habitan en nosotros, el amor del Padre y el Hijo se demuestra por medio de dones que desde el día del bautismo se nos dio para ponerlo al servicio de nuestra familia, amigos y comunidad.

La clave para invocarlo y acudir a si presencia requiere de mantener un corazón dispuesto y libre para recibir con especial cuidado los regalos que Él dispondrá para nosotros, éstos también pueden ser concedidos para dar testimonio de vida ante aquellos que no han tenido un encuentro con Dios.

Para reconocer al Espíritu Santo en tu vida es necesario creer que Él habita en ti, checar tu vida espiritual y la relación que tienes con el Padre; Él se puede mostrar de muchas maneras como por ejemplo el sentimiento de paz en tribulaciones, consuelo en la tristeza, milagros inesperados, salud en la enfermedad, consuelo en el dolor más profundo y esperanza.

Su poder es supremo pero a la vez tan tierno y maternal, Él va dirigiéndote de una manera única ante la desesperación y es así de las muchas formas que tiene de presentarse en tu vida.

Símbolos: 

Sus representaciones son:

*Agua: Signo sacramental del bautismo.

*Unción: La unción con óleo en el momento del Sacramento de la Confirmación es el símbolo que representa fuerza para ser un fiel seguidor y testigo de Cristo.

*Fuego: Purificación y fuerza transformadora de los actos del Espíritu.

*Nube y luz: Símbolos inseparables en las manifestaciones como la Encarnación para cubrirla con su sombra, en el monte Tabor, la Transfiguración, la Ascensión.

*Sello: Símbolo con carácter indeleble de la unción del Espíritu Santo en los Sacramentos.

*La mano: Imposición de manos y ahora Obispos, “transmiten” al Espíritu Santo.

*Paloma: En el bautismo de Jesús el Espíritu Santo tomó forma de paloma posándose sobre Él.

¡Ven Espíritu Santo, desciende sobre mí tu dones y gracias que lluevan sobre mí!