Cristo, nuestro fin último

Tomado del libro: Tratado de la Verdadera Devoción a la Santísima Virgen por San Luis María Grignion de Montfort, 61-62

Comienza así:

• Ponte en la Presencia de Dios: en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo
• Invoca al Espíritu Santo: “Espíritu Santo fuente de Luz: ¡Ilumínanos!” (tres veces)
• Lee el texto siguiente y posteriormente realiza las oraciones del día.
• Al terminar las oraciones, continúa con la lectura del día (La Biblia a través de María) 

Jesucristo nuestro Señor, verdadero Dios y verdadero hombre, debe ser el fin de nuestras devociones; si no fuera así, mis devociones serían falsas y engañosas. Jesucristo es el alfa y el omega, el comienzo y fin de todas las cosas. El comienzo y fin de mi vida, de mi trabajo, de mis sueños, de mis ilusiones, de mi misión, de mi felicidad.

Recuerda que nosotros trabajamos para dar a conocer a Jesucristo a todo hombre, especialmente a Jesús Eucaristía, porque sólo en Él reside toda plenitud de la divinidad y todas las demás plenitudes de gracia, de virtudes y de perfecciones; porque sólo en Él estamos bendecidos con toda bendición espiritual; porque Él es el único maestro que debe enseñarnos, es nuestro único Señor de quien debemos depender, nuestro único jefe a quien debemos pertenecer, nuestro único modelo a que debemos conformarnos, nuestro único médico que nos debe sanar, nuestro único pastor que debe alimentarnos, nuestro único camino por donde debemos andar, nuestra única verdad que debemos creer, nuestra única vida que debe vivificarnos, y nuestro único todo en todas las cosas que debe bastarnos.

No se ha pronunciado bajo el cielo otro nombre que el de Jesús por el cual debamos ser salvos. Dios no ha puesto otro fundamento de nuestra salvación, de nuestra perfección y de nuestra gloria, más que a Jesucristo; todo edificio que no está construido sobre esta piedra firme está levantado sobre arena movediza, y tarde o temprano caerá seguramente.

Con Jesucristo y en Jesucristo lo podemos todo: podemos dar toda honra y gloria al Padre en unidad del Espíritu Santo, hacernos perfectos y ser para el prójimo buen olor de vida eterna.

Si nos entregamos a la hermosa devoción hacia la Virgen Santísima, es sólo para establecer más perfectamente el amor de Jesucristo, y de hallar un medio fácil y seguro de hallar a Jesucristo.

Oraciones del día

Por liberación, sanación y protección

Salmo 39

“Señor, haz que conozca mi fin y cuál es el largo de mis días, para que sepa lo frágil que soy.

A mis días no les diste más de una cuarta y mi existencia es nada para ti. El hijo de Adán se pavonea, pero no es más que soplo

Pasa el hombre mortal como una sombra, no es más que un soplo, pero se afana y almacena sin saber quién lo tendrá.

Si es así, ¿Qué me queda, Señor? Pondré en ti mi esperanza.

No consideres todos mis pecados, no me avergüences ante el insensato”.

Me callo, no hablaré más, pues tú así lo dispusiste.

Aleja de mí tus castigos, que me han destrozado los golpes de tu mano.

Corriges al hombre cobrándole sus culpas, roes como polilla lo que más deseó. En verdad, el hombre es sólo un soplo.

Señor, escucha mi plegaria, presta oído a mis clamores, no permanezcas sordo a mis lágrimas, pues en tu casa soy un forastero y, como mis padres, peregrino.

Dame un descanso, que pueda respirar antes de que me vaya y ya no esté”

Reza dos misterios del Santo Rosario (1 Padre Nuestro, 10 Ave María, 1 Gloria) meditando en: La resurrección de Jesús, la Ascensión de Jesús al Cielo y la venida del Espíritu Santo. Posteriormente continúe con las siguiente letanías.

LETANÍAS DEL SANTO NOMBRE DE JESÚS

Señor, ten piedad de nosotros

Cristo, ten piedad de nosotros

Señor, ten piedad de nosotros

Cristo, óyenos

Cristo, escúchanos

Dios Padre Celestial

Dios Hijo Redentor del Mundo

Dios Espíritu Santo

Dios santo, trino y uno

Jesús, Hijo de Dios vivo

Jesús, resplandor del Padre

Jesús, candor de la luz eterna

Jesús, rey de la gloria

Jesús, sol de justicia

Jesús, Hijo de la Virgen María

Jesús, amable

Jesús, admirable

Jesús, Dios fuerte

Jesús, Padre del siglo futuro

Jesús, ángel del gran consejo

Jesús, poderosísimo

Jesús, obedientísimo

Jesús, manso y humilde de corazón

Jesús, amador de la castidad

Jesús, amador nuestro

Jesús, Dios de paz

Jesús, autor de la vida

Jesús, modelo de virtudes

Jesús, celador de las almas

Jesús, Dios nuestro

Jesús, refugio nuestro

Jesús, padre de los pobres

Jesús, tesoro de los fieles

Jesús, buen pastor

Jesús, luz verdadera

Jesús, sabiduría eterna

Jesús, bondad infinita

Jesús, camino y vida nuestra

Jesús, gozo de los ángeles

Jesús, rey de los patriarcas

Jesús, maestro de los apóstoles

Jesús, doctor de los evangelistas

Jesús, fortaleza de los mártires

Jesús, luz de los confesores

Jesús, pureza de las vírgenes

Jesús, corona de todos los santos

Sednos propicio

Sednos propicio

De todo mal

De todo pecado

De tu ira

De las asechanzas del demonio

Del espíritu de fornicación

De la muerte eterna

Del desprecio de tus inspiraciones

Por el misterio de tu santa encarnación

Por tu nacimiento

Por tu infancia

Por tu vida divina

Por tus trabajos

Por tu Pasión y gloria

Por tu cruz y desamparo

Por tus sufrimientos

Por tu muerte y sepultura

Por tu resurrección

Por tu ascensión

Por tu institución de la santísima Eucaristía

Por tus gozos

Por tu gloria

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo

Jesús.

Jesús

Bendito sea el nombre del Señor

Señor, ten piedad de nosotros

Cristo, ten piedad de nosotros

Señor, ten piedad de nosotros

Cristo, óyenos

Cristo, escúchanos

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Perdónanos, Jesús

Escúchanos, Jesús

Líbranos, Jesús

Líbranos, Jesús

Líbranos, Jesús

Líbranos, Jesús

Líbranos, Jesús

Líbranos, Jesús

Líbranos, Jesús

Te rogamos óyenos

Te rogamos óyenos

Te rogamos óyenos

Te rogamos óyenos

Te rogamos óyenos

Te rogamos óyenos

Te rogamos óyenos

Te rogamos óyenos

Te rogamos óyenos

Te rogamos óyenos

Te rogamos óyenos

Te rogamos óyenos

Te rogamos óyenos

Te rogamos óyenos

Jesús, perdónanos

Jesús, escúchanos

Jesús, ten piedad de nosotros

Óyenos

Escúchanos

Ahora y siempre, por los siglos de los siglos

Señor Jesucristo, que dijiste: Pedid y recibiréis, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá; te suplicamos derrames sobre nosotros la ternura de tu divino amor, a fin de que, amándote de todo corazón, con palabra y con obras, nunca cesemos de alabarte. Tú, que vives y reinas por los siglos de los siglos. ¡Amén!

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