Patrona de las misiones! 

“Quiero pasar mi cielo haciendo el bien en la tierra”.  Frase que identifica perfectamente a la Santa, su visión de vida sostenida en un fe y confianza inmensas, anclada en un corazón lleno de ternura y amor por Cristo.

Santa Teresita fue una religiosa carmelita descalza, monja de clausura nacida en Francia, considerada patrona de las misiones y Doctora de la Iglesia.

María Francisca Teresa Martin Guérin, vivió sólo 24 años, nació el 2 de enero de 1873 en Normandia, Francia. Murió el 30 de septiembre de 1897 en Lisiex, Francia.

A los 5 años de edad Teresita perdió a su mamá invadiendo en su corazón una gran tristeza pues sentía gran admiración por sus padre. Su padre la formó en con un amor tanto maternal como paternal.

Fue una joven decidida en sus convicciones, con un amor tan grande y empatía por los demás. A los 15 años de estaba sumamente convencida de que su vocación era ser religiosa, debido a su edad no se le permitía el ingreso a lo que tomó la decisión de peregrinar a Roma y pedirselo al Papa. Rogó el permiso para ingresar al Carmelo a lo que él le contestó: “Entrarás si Dios lo quiere”.

En el Carmelo vivió dos misterios: La infancia de Jesús y su pasión. Fue por ese motivo que solicitó llamarse Sor Teresa del niño Jesús y de la Santa Faz.

A los 23 años enfermó de tuberculosis; murió un año más tarde en brazos de sus hermanas del Carmelo.

En los dos últimos años tuvo correspondencia con dos padres misioneros, uno de ellos enviado a Canadá y otro a China y les acompañó constantemente con sus oraciones. Por eso, Pío XII quiso asociarla, en 1927, a San Francisco Javier como patrona de las misiones.

Una de las formas más sencillas para acercarse y comprender el legado de esta Santa es a través de “Historia de un alma”, libro que reúne escritos personales, y que fuera publicado un año después de su muerte.