¡San José padre adoptivo de nuestro Señor Jesucristo compartió su oficio con quien sería el salvador del mundo!

El día del trabajo se conmemora en todo el mundo el día 1 de mayo, al mismo tiempo la Iglesia Católica celebra a San José como el Patrono de los trabajadores.

El oficio de la carpintería fue el que sostuvo a la Sangrada Familia, José fue un hombre comprometido con su esposa María e hijo, se dedicó firmemente a su trabajo, enseñándole a Jesús el valor y esfuerzo de mantener como cabeza a su familia.

San José obrero es modelo e inspiración para todo ser humano que desea asumir el trabajo desde una perspectiva espiritual. Es necesario dar gracias a Dios por la gracia de concedernos un trabajo en el que nos desarrollamos profesional y mentalmente; ya que muchas personas sufren día a día para conseguir un empleo y llevar así el sustento a su familia.

A través del trabajo podemos orar, reparar y ofrecer a Dios todo lo bueno que hacemos, son nuestros talentos los que se desarrollan para el bien propio y social. Todo cuanto hacemos nos debe proporcionar una realización personal y del corazón, no debe verse como el medio sólo para producir cosas, riquezas, fama, deseos meramente terrenales; por el contrario, es bueno disfrutar de los frutos que obtengamos, sus beneficios deben ser compartidos con nuestros semejantes con el fin de aportar todo conocimiento y obra para el Reino de Dios desde ya aquí en la Tierra.

Consagremos nuestro trabajo a Dios, nuestras empresas a su Sagrado Corazón, permitamos que el sea el administrador de nuestra economía, del hogar para ser plenos en Él; y oremos por las necesidades de aquellos que no han podido gozar de los frutos de sus esfuerzos continuos, que no tienen empleo, que se han quedado desgastados, sin esperanza y con la necesidad tan grande de llevar el pan a su mesa.

¡San José Obrero! Ruega por nosotros.  

Te compartimos lo último en vídeo de nuestro canal de Youtube Cielo abierto Kids, disfruta de “Carpintero”, cápsula que nos enseña el valor de los dones y habilidades concedidas por Dios.