San José, fue el padre terrenal de Cristo; hombre justo que dedico su vida a custodiar a su familia.

Algunas de las características que definen al esposo de la Santísima Virgen María fue plena confianza en Dios, especialmente en las adversidades que se le presentaban.

Dedicó su vida al reguardo de su familia, a su trabajo como carpintero, oficio que enseñó con pasión y gran amor a su hijo Jesucristo.

¡Existen bastantes virtudes que podemos aprender de San José!

Podemos notar que José dedicó tiempo valioso a su hijo, le compartió de sus conocimientos en la fe, en la religión, sus tradiciones judías y las leyes que en ese tiempo les gobernaban.

San José, hombre justo, confiable y amoroso.

 María y José estaban comprometidos antes de que el Ángel se le presentará a la madre de Dios, en cuanto José supo de la noticia tuvo miedo pero fue el amor tan grande por ella que no desistió en su compromiso, mantuvo su palabra cumpliendo fielmente con su matrimonio.

Fue la virtud de la piedad que mantuvo a José callado, pero muy en especial el amor y la fe a Dios quien confirmó que lo acontecido a María era realmente su plan de salvación. Esto nos demuestra que este varón tenía una comunicación constante con Dios y que en el momento de tribulación sostuvo a su corazón.

Otras de las virtudes que lo distinguieron son la humildad y el servicio. Un hombre humilde es aquel que tiene actitud de servicio para los demás. No se trata de ser menos que otros sino de salir de uno mismo, de poner en práctica el amor que brota del alma.

¡Hombre casto formó al salvador del mundo!

 La castidad no sólo es el dominio del placer sexual sino es también la canalización de los deseos al servicio de los demás.

Una vez más, José demuestra el amor tan grande que tuvo por María. Ambos se mantuvieron castos, fue la gracia de Dios quien les concedió el regalo de entregarse el uno al otro a través de los actos de servicio.

La Santísima Virgen María había decido entregar su virginidad a Dios por siempre, pacto que San José respetó hasta la muerte.

A un día de haber festejado el día del Padre, deseamos a quienes son padres de familia que a ejemplo de San José logren desarrollar o inculcar en su vida las virtudes que necesitan para ser mejores esposos y papás.

Que con ayuda e intercesión de San José dirijan a sus hijos, amen a su esposa y tengan gran dicha.