¡Nada te turbe, nada te espante, quien a Dios tiene nada le falta! 

A través de estos dos salmos podrás conseguir la paz en tu cuerpo, alma y espíritu, es por medio de la oración a Dios que la mente deja de tener pensamientos que te orillen a tener ansiedad o depresión, te sugerimos respirar profundamente y con el diafragma para que puedas regularte, sentirte bajo la protección de Dios todopoderoso. 

Entrega todo en las manos de Dios, recuerda que sólo puedes cambiar lo que está sólo en tu control lo demás suéltalo, deja libre lo que aturde y reprime a tu corazón. 

SALMO 31,1-6

Yo me refugio en Ti, Señor,
¡que nunca me vea defraudado!
Líbrame, por tu justicia;
inclina tu oído hacia mí
y ven pronto a socorrerme.
Sé para mí una roca protectora,
un baluarte donde me encuentre a salvo,
porque Tú eres mi Roca y mi baluarte:
por tu Nombre, guíame y condúceme.
Sácame de la red que me han tendido,
porque Tú eres mi refugio.
Yo pongo mi vida en tus manos:
Tú me rescatarás, Señor, Dios fiel.

SALMO 121

Levanto mis ojos a las montañas:
¿de dónde me vendrá la ayuda?
La ayuda me viene del Señor,
que hizo el Cielo y la Tierra.
Él no dejará que resbale tu pie:
¡tu guardián no duerme!
No, no duerme ni dormita
él guardián de Israel.
El Señor es tu guardián,
es la sombra protectora a tu derecha:
de día, no te dañará el sol,
ni la luna de noche.
El Señor te protegerá de todo mal
y cuidará tu vida.
Él te protegerá en la partida y el regreso,
ahora y para siempre.