“Cayeron lenguas como de fuego que repartiéndose, se posaron sobre cada uno de ellos”. 

¡Pentecostés día de fiesta, día de gozo, día de la Iglesia del Señor!

Es la fiesta de alegría y gozo que se celebra 50 días después de Pascua y es la celebración por el derramamiento del Espíritu Santo en los discípulos de Cristo, la Iglesia naciente con dones y gracias especiales por parte del amor entre el Padre y el Hijo Jesucristo para su pueblo.

Pentecostés no es sólo ese momento que se vivió con los apóstoles de Cristo sino diario ya que el Espíritu Santo desciende siempre sobre todos nosotros, otorgándonos dones para el servicio de la Iglesia y humanidad.

¿Quién es el Espíritu Santo? 

Es al amor entre Dios Padre y Dios Hijo formando a la tercera persona de la Santísima Trinidad, es aquel que consuela el alma en los momentos de dolor, quien concede carismas y dones para tu sanación interior y la de los demás; paráclito para las angustias y fortaleza en las tormentas.

El día de la celebración de Pentecostés la Iglesia Católica suele festejar este momento con alabanzas y cantos para invocar al Espíritu Santo, recibiendo así sus 7 dones:

*Sabiduría: Entendimiento para comprender la voluntad de Dios

*Entendimiento: Luz para aceptar la revelación de Dios.

*Consejo: Discernimiento para tomar los caminos que la vida nos presenta.

*Ciencia: Don de la ciencia y estudio de Dios.

*Temor de Dios: Respeto a Dios, se actúa por amor a Él y mandamientos; no existe el miedo.

*Fortaleza: Nos vuelve valientes ante las dificultades de la vida, existe la confianza plena y entrega a Dios.

*Piedad: Apertura a los designios de Dios, amor al prójimo.

También suelen hacerse veladas con Adoración al Santísimo Sacramento del Altar y oraciones especiales para vivir esa noche en plenitud con Dios.

Puedes vivir este día como tú más lo desees, ya sea asistiendo a una Iglesia para Adorar a Cristo Eucaristía, recibirlo y contemplarlo o desde tu casa, en familia o en la intimidad de tu cuarto pero no olvides invocar el poder del Espíritu Santo, platicar con Él, abrir tu corazón y los brazos para recibir alguno o algunos de los dones que tiene para ti y ponerlos a la disposición de tu comunidad.

Queremos compartirte que desde el momento de tu bautismo te convertiste en un hijo muy amado por Dios y que tienes derecho a los regalos del Rey por herencia, así que no desaproveches esta gran celebración para llenarte de ellos y vaciarte de todo aquello que no te pertenece, entregárselo al Padre para que no te atormentes más en tu vida cristiana.

¡FELIZ PRÓXIMO DÍA DE PENTECOSTÉS!