El Adviento (Llegada) es un tiempo de preparación para recibir al Rey de reyes, al hijo de Dios: el niñito Jesús.

Es un tiempo de entrega y reconciliación, es un tiempo de inicio para una nueva vida formando hábitos de amor, arrepentimiento sincero en nuestro corazón, vaciándolo de nuestros pecados para fortalecerlo con virtudes como son: el amor, la empatía con el prójimo, el pedir perdón de los actos cometidos hacía los demás y sin duda el otorgarlo a quiénes lo solicitan, el desprendimiento del egoísmo, adquiriendo así un compromiso con Dios en la oración.

Este año el Adviento inicia el domingo 29 de noviembre y termina el 24 de diciembre, son cuatro domingos antes de la Navidad; es el comienzo del Año Litúrgico y el color que se utiliza en la liturgia es el morado.

En esta formación para la llegada de Cristo, hay diversos símbolos que nos ayudan a recibirlo con amor, esperanza, paz y alegría.

CORONA DE ADVIENTO

La corona de Adviento surgió en la edad media como símbolo de amor y luz hacía Dios, se caracteriza por ser una corona de ramas de pino o abeto, con cuatro velas; por lo general 3 de color morado y una de color rosa.

La primera vela es encendida el primero domingo de Adviento y las restantes son encendidas durante las siguientes semanas.

El significado de que la corona sea circular representa el amor de Dios, eterno; sin principio ni fin, el color verde es la esperanza que depositamos en Él, la confianza de que sus promesas serán cumplidas a lo largo de nuestra vida, y por ultimo; las 4 velas representan las cuatro semanas de Adviento, la luz que Cristo nos ofrece ante las circunstancias, la visibilidad que tenemos al enfrentarnos al desierto del corazón en los momentos más tristes y que por su llegada serán renovadas las almas por medio de su resurrección.

LLAMADO A LA CONVERSIÓN

Es de vital importancia asistir al sacramento de la reconciliación (Confesión) durante estas semanas para recibir con júbilo a Dios en nuestro corazón, en espíritu y alma; reconocer con dolor y arrepentimiento nuestras faltas, encomienda de no volver a pecar; creando así un nuevo estilo de vida para prepararnos cotidianamente para recibir a Cristo, no sólo en época navideña sino durante a lo largo de nuestra vida, en la Eucaristía, y en la entrega total hacía las demás personas.

¡Demos gloria y alabanza a Jesús por su llegada, recibamoslo con gozo, paz en el alma, con mucho entusiasmo por mantenerlo hoy y siempre!

Prepárate para tener un encuentro personal y de amor con Dios, deja que este tiempo Él sea quien tome el control de cada área personal de tu vida, tus estudios, matrimonio, familia, amigos, noviazgo; y entrégate totalmente para que los frutos que siembres en este mes puedas recibirlos con la llegada de la Epifanía, otro de los tiempos más bonitos de la historia de Cristo.

VÍDEO: ¡DEMOS GLORIA!- GRUPO EMMANUEL

Está por llegar el Salvador… ¡Demos gloria!

Te compartimos el siguiente vídeo, esperamos sea de tu agrado y que por medio de la música tu corazón reconozca la presencia de Dios; te ayude a soltar aquello que no te deja ser libre y sobre todo que vivas feliz hoy, mañana y siempre.

¡Feliz primer domingo de Adviento, con amor tus amigos de Cielo abierto!