¿Qué es la Corona de Adviento?

Es una corona forrada de pino, adornada con motivos navideños y con cuatro velas (tres moradas y una rosa) cada una se enciende cada domingo de Adviento haciendo alusión a la luz de Cristo.

Es una costumbre europea que adoptamos y que propicia a la oración en familia en torno a Cristo.

La corona se lleva a bendecir a la Iglesia el primer domingo de Adviento y después se coloca en un lugar digno de la casa.

Cada elemento que conforma a la corona tiene un significado especial:

* La corona redonda es nos recuerda que el amor de Dios no tiene principio ni fin, Dios es eterno.

* El follaje verde representa la esperanza en Jesús.

* Las velas indican que la luz disipan las tinieblas y la oscuridad.

* La vela rosa es encendida el tercer domingo de Adviento, nos habla de la alegría y amor del próximo nacimiento del niño Jesús.

* Las tres velas o blancas nos recuerdan que el Adviento es un tiempo de espera.

* El cirio o vela blanca se enciende y coloca en la cena de Navidad, representando el gozo por el nacimiento de Dios en nuestro hogar, en nuestro corazón.

Para preparar tu corona de Adviento es necesario primero que nada disponer tu corazón a la llegada del niñito Jesús, prepararte acudiendo al sacramento de la reconciliación (Confesión), a la Santa Eucaristía para que tu pesebre interno reciba con luz a su salvador.

Una forma de elaborar tu corona es en familia, si hay niños con más alegría debes realizarla; a ellos les encanta la época navideña y que mejor que enseñarles de manera didáctica el amor que Dios les tiene.

Reúne a tu familia, compren los materiales necesarios, de su agrado para que juntos hagan su corona de Adviento, puedes explicar el significado de cada elemento y cuando se acerque la fecha del primer domingo asistir a la Santa Misa para que pueda ser bendecida por el sacerdote.

Al llegar a casa puedes ponerla en el centro de tu mesa, realizar un canto o villancico, culminar con una oración.

Aquí te damos un ejemplo:

Cabeza de familia: En esta familia y hogar amamos profundamente al niño Jesús y nos preparamos debidamente a su nacimiento.

 Pedimos a Dios que en este momento de oración nos conceda disponer el corazón para recibir limpiamente a Jesús, suplicamos de la protección del Espíritu Santo en nuestro hogar y agradecemos los bienes recibidos a la Santa Providencia del Señor.

(Uno de los miembros enciende la primer veladora y así sucesivamente cada domingo)

“A nombre de Cielo abierto esperamos con amor que Dios nazca en su corazón hoy, mañana y siempre; el niñito Jesús renueve su hogar, a sus hijos, su matrimonios y llene con bondad sus necesidades”.