SAN JOSÉ PRUDENTÍSIMO, RUEGA POR NOSOTROS. 

La prudencia es la madre de todas las virtudes y es la virtud clave en la tradición moral cristiana. Prudencia es la habilidad de realizar juicios correctos. Nos ayuda a determinar nuestro verdadero bien en cada circunstancia.

La sabiduría y la prudencia van de la mano porque la sabiduría es el conocimiento combinado con la experiencia práctica necesaria para usarla de manera efectiva en el momento correcto o en la situación adecuada; mientras que la prudencia es la habilidad de actuar de acuerdo con el conocimiento y la sabiduría.

Dice el Libro de los Proverbios: “Prefieran mi instrucción a la plata, y prefieran la ciencia más que el oro puro. Porque la Sabiduría vale más que las perlas, y ninguna joya se le puede igualar. Yo, la Sabiduría, convivo con la prudencia y poseo la ciencia de la reflexión”. (Proverbios 8, 10-12)

En cada situación de la vida, San José fue un modelo de prudencia: oró y esperó en el Señor a que le revelara los misterios del embarazo de su esposa virgen, educó a Jesús, verdadero Dios y Hombre. Además, cada vez que José supo cuál era la voluntad de Dios, actuó con decisión, rapidez y acierto. No lo hizo de forma precipitada ni tímida, sino con prudencia.

San José en cada situación de su vida permitió que la prudencia gobernara sus acciones.

La vida diaria brinda innumerables oportunidades para ejercitar la virtud de la prudencia. Algunas acciones son malas en sí mismas y nunca deberán realizarse, pero la mayor parte de la vida requiere de juicios prudentes.

Te invitamos a reflexionar unos minutos: ¿hay situaciones en mi vida en este momento que requieran de gran sabiduría y prudencia para saber qué es lo correcto? Si es así, identifícalas y decide buscar la sabiduría de Dios por medio del consejo y de la oración para actuar según la Voluntad de Dios.

Oremos y pidámosle a San José un aumento en prudencia: Prudentísimo San José, ayúdame a aumentar la virtud de la prudencia. Guíame para hacer lo correcto sin importar cuánto tenga que sufrir por ello. ¡Amén!