¡Te amo mamá y desde aquí elevo una oración al Cielo por ti!

Festejamos el día de las madres con emoción el pasado 10 de mayo en México, y reconocemos con mucha felicidad lo que ellas nos han concedido durante nuestra vida.

Queremos honrar su maternidad, los dones que Dios les ha concedido al decidir ser madres; a través de esta oración a las mujeres que fueron mamás, que por voluntad de Dios están gozando del Cielo y de la contemplación de Jesús.

Tal vez en estas fechas sientas tristeza por no tener presente físicamente a tu mamá, tu corazón tiene un huequito que extraña el amor, palabras, consejos e inclusive regaños de la mujer que te concedió la vida. Sin duda alguna ese espacio que dejó jamás será llenado por alguien más aquí en la Tierra pues el amor de una madre es especial, y muy diferente al de los demás.

Queremos expresarte que ella vive en ti, que por medio de la oración, la comunicación constante con Dios podrás sentir tu alma llena de amor; experimentarás el gozo al aceptar que tu mamá está en la presencia de quien es el verdadero Amor; Cristo.

Es en la Santísima Virgen María que encontrarás la maternidad que por designios del Señor fue llevada ante Él por un propósito especial. ¡Quién no desearía ya estar bajo el manto de María y frente a Cristo en los Cielos!

Busca en María y en Jesús a tu mamá, deja que ellos sean tu brújula para esta vida. ¡Confía en los planes perfectos de Dios, Él sabe los motivos del fallecimiento de tu madre terrenal!

Dios todopoderoso les conceda el descanso eterno a todas las mamás que han sido llamadas a la eternidad.

ORACIÓN POR  LAS MAMÁS QUE FALLECIERON.

“Amado Jesús, tal vez aún mi corazón no entiende tus designios pero quiero pedirte primero que nada me concedas la gracia de la aceptación que como hijo tuyo pongo en tus benditas manos mi vida.

Te suplico por el alma de mi mamá, ten piedad y misericordia de ella; toma en cuenta todo lo bueno que pudo realizar en esta vida, te lo pido bajo la poderosa intercesión de tu Santísima madre la Virgen María. 

Gracias Cristo por todas las bendiciones que pude experimentar con ella, gracias porque me recibió entre sus brazos al nacer; gracias por su sonrisa, su alegría, por los momentos que me corrigió por amor, te agradezco el haberla conocido, por los valores que inculcó a mi corazón. ¡Hoy deseo soltar este dolor que me ha dejado su partida y te la entrego Padre Dios!

Acepto en el nombre de Jesús su ausencia, pido perdón desde ahora por las veces que no supe entenderla, obedecer sus mandatos o por herir en algún momento su alma y te perdono mamá por aquello que a tu razón me hiciste, entiendo que fue lo mejor que pudiste realizar.

Por el poder del Espíritu Santo, me libero de todo mal resentimiento hacía a ti mamita, te abrazo en Cristo, elevo mis oraciones por ti y tu descanso en el Cielo. 

Descansa en paz mamá, te amo y amaré por toda la eternidad.

Gracias Dios por haberme concedido una madre, te amo Señor; abrázame y consuela a mi corazón. ¡Cuida de mi mamá Jesús en el Cielo, dale un beso de mi parte!

Te amo mamá, gracias por concederme la vida”.

Amén.