¡Feliz 10 de mayo: Día de las madres!

Festejar a mamá es honrar y venerar la bella vocación que Dios les ha concedido a las mujeres que a diario muestran el amor por sus hijos, sin razonar se entregan en cuerpo y alma a su familia, y a todos quienes las rodean; mujeres que a la luz del Espíritu Santo demuestran lo que es el Amor verdadero.

Pedimos a través de esta oración que el Señor las mantenga fuertes y protegidas ante la maternidad.

Oración de protección y sanación para las mamás del mundo. 

“Amado Dios, te pedimos que bendigas y protejas a todas las mujeres del mundo que son madres; aquellas mujeres que están en la dulce espera de tener entre sus brazos a sus hijos, y los vientres en donde se están formando nuevas vidas.

Ayuda Señor Jesús a sanar a las madres que están sufriendo demasiado, que no encuentran la manera de educar en la fe a sus hijos, también ayuda a las mamás que han perdido a un hijo y que no han superado tal falta en sus vida; protege Dios Padre todopoderoso a todas las mamás del mundo entero, sánalas, protégelas de todo peligro, restaura su corazón y alma pues su vocación conlleva sacrificio día y noche.

Llena de sabiduría sus mentes, a la hora de las tempestades mantenlas firmes, ayuda a su mente el reconocer que cada toma de decisión es bajo tu resguardo, que Tú eres su seguridad plena, que eres fiel, que con ellas siempre estás.

A la hora de la enfermedad te suplicamos que tu sanación las inunde, especialmente que sepan entregarte sus dolores, que se abran a tu amor y se arrojen a tus brazos con confianza; permíteles tener un encuentro contigo, con el Espíritu Santo quien sabrá dirigir su vida, las llevará por caminos de gracia y gran riqueza.

De igual manera concédeles tener un encuentro con la Santísima Virgen María para que a ejemplo de ella, sepan resguardar a su familia, ella les muestre las virtudes que como madre, mujer, hija y esposa les hacen tanta falta.

Sana a las madres enfermas de cuerpo, alma y espíritu; se Tú Jesús su sanación, alivia los dolores que provocan los problemas familiares, sociales e inclusive sus hijos que están en caminos desviados, con situaciones difíciles; aquellas mujeres que han sido abandonadas por sus hijos, esposo, y se sienten solas, desconsoladas sin motivación ni fuerzas para caminar por este mundo.

Y por las madres que han partido a la casa del Padre, por las que están en el purgatorio para que tengas piedad y misericordia de su alma.

Abraza Jesús a todas las mamás, deseamos que sientan tu amor y se desborden en ellas las gracias que conlleva tan hermosa vocación”.