“Bendito y alabado seas eternamente Señor por los bienes recibidos”. 

La manera de agradecer a Dios por lo que nos concede es por medio de la oración, elevar una súplica al Cielo por su divina providencia es sabernos sus hijos amados, tener la postura de recibir con humildad el alimento de cada día.

Es importante dar gracias pero también compartir con aquellos que no tienen, interceder que el pan llegue a su mesa y puedan disfrutar del banquete terreno como eterno aquí en la Tierra.

Oración “El Señor nos alimenta”.

“Les dijo Jesús: Vengan y coman. Y ningunos de los discípulos se atrevían a preguntarle:

¿Tú quién eres? Sabiendo que era el Señor. Jesús se acercó, tomó en sus manos el pan y se lo dio a ello.

Y lo mismo hizo con los pescados”.

Señor Jesús, Tú vives resucitado entre nosotros.

Muchas veces nuestros ojos no te ven, pero al compartir el pan percibimos tu presencia.

Bendice Señor y alimenta nuestros trabajos.

Amén.

Oración “El pan de cada día”.

“Danos hoy el pan de cada día y perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden”.

¡Gracias Señor por concedernos el pan todos los días!

Danos también el amor para perdonarnos mutuamente.

Amén.

Oración “Ganarse el pan”.

“Ganarás el pan de cada día con el sudor de tu frente, hasta que vuelvas a la Tierra, de la cual fuiste formado”

¡Te alabamos Señor, por ayudarnos a ganar el pan de cada día por medio del trabajo!

Enséñanos a compartir el amor y alimento con los que no tienen.

Amén