¡Merced es el equivalente a la Misericordia! 

Una de las advocaciones de la Virgen es la de Nuestra Señora de la Merced, es la madre de quien es misericordia hecha carne, por lo tanto también ella es misericordia, amor, mujer llena de virtudes sobre todo es gran intercesora de sus hijos terrenales.

Fue entre los siglos XIII y XVI que algunos musulmanes interceptaban barcos para tomar cautivos a los cristianos para pedir rescate por ellos, no todos los familiares contaban con el dinero para salvarlos por lo que muchos de ellos morían en cautiverio.

La Virgen María se apareció en la advocación de Nuestra Señora de la Merced a Pedro Nolasco a quien le pidió formar una orden religiosa destinada a ayudar y redimir a los cristianos cautivos.

El mandato de la virgen fue cumplido y al ver el gran servicio que realizaba; el Papa les concedió su aprobación e instituyó el 24 de septiembre como la fiesta de Nuestra Señora de la Merced.

Ella es la rescatadora de los cautivos, oprimidos, indefensos y vulnerables; acude a ella para que tus cadenas espirituales sean rotas por su poderosa intercesión.

ORACIÓN

Tú, María, Virgen de la Merced, bondadosa Madre de Dios, que amas la libertad de tus hijos y empatizas con el sufrimiento de los prisioneros, escucha lo que te pido:

Rompe las cadenas de nuestro pecado, para que libres de ellas, podamos unirnos totalmente a tu Hijo Jesús, vivir como Él, libremente, dedicados a aquello para lo que estamos hechos: Amar.

Amén.