¡CONFIANZA PLENA EN LA SANTÍSIMA VIRGEN DE GUADALUPE!

Es a ella a quien debemos acudir ante las tempestades, ante los problemas, enfermedades y más grandes angustias; María la madre de Dios tiene un gran poder de intercesión ante la presencia de Dios Padre, quien es el creador de todo lo que existe.

Estamos viviendo momentos de dificultad en nuestra actualidad debido a la pandemia por el coronavirus, el mundo entero sufre por las perdidas de sus familiares, amigos o conocidos; vivimos en la incertidumbre, con miedo y desesperación a causa del encierro, pero es en este preciso momento que Dios nos pide unirnos en oración, tener confianza en que con Él saldremos adelante y será su misericordia la que triunfará.

Por su parte, la Virgen María nos ha solicitado consagrarnos a su Inmaculado Corazón; rezar a diario el Santo Rosario, cumplir con los sacramentos, hacer obras de caridad, orar en familia, consagrarse al Sagrado Corazón de su hijo Jesús, orar por las almas del purgatorio y resguardarse bajo su sagrado manto.

Dios ha permitido que el mundo pase por ésto para que volteemos nuestra mirada a Él, y es a través de María que lograremos vencer las más fuertes batallas, ella es una mujer amorosa, comprensiva y sabe de nuestras necesidades, conoce nuestras profundas intenciones; así que no hay nada que temer, ella estará junto con Cristo hasta el fin del mundo.

Tal vez ya has perdido a alguien, tienes miedo o ansiedad, no tienes empleo, te encuentras enfermo, no sabes qué hacer de tu vida o aún no encuentras tu propósito en ella; quiero decirte que pongas tus ojos en María, por medio de ella podrás alcanzar virtudes que necesitas para tu crecimiento personal, para donarte al prójimo y ser más fuerte ante las tribulaciones y tentaciones del mundo.

¡Animo! Pronto todo esto pasará, permite que ella tome tu corazón y se lo presente a Dios, déjate moldear por ella; se materia dispuesta y recibirás las grandes gracias que el Espíritu Santo tiene para ti; recuerda las palabras que nuestra madre bella le dijo a San Juan Diego en el Cerro del Tepeyac: “No temas a ninguna enfermedad ni a ninguna otra, ¿acaso no estoy Yo aquí, que tengo el honor de ser tu madre?, ¿acaso no estás bajo mi sombra, bajo mi amparo?, ¿acaso no soy Yo la fuente de tu alegría?, ¿que no estás en mi regazo, en el cruce de mis brazos?, ¿por ventura aún tienes necesidad de cosa otra alguna?”. 

Te invitamos a rezar un Padre nuestro y un Ave María por tus necesidades y las del mundo entero; o unirte al rezo del Santo Rosario que realizamos de lunes a viernes a las 6:00 p.m. (Hora de México) por medio de nuestras redes sociales.