Jesús Eucaristía, todo para mí

Tomado del libro: Imitación de Cristo, Libro IV, cap. 12

Comienza así:

• Ponte en la Presencia de Dios: en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo
• Invoca al Espíritu Santo: “Espíritu Santo fuente de Luz: ¡Ilumínanos!” (tres veces)
• Lee el texto siguiente y posteriormente realiza las oraciones del día.
• Al terminar las oraciones, continúa con la lectura del día (La Biblia a través de María) 

El cuerpo de Cristo (La Eucaristía) y la Sagrada Escritura (La Biblia) son muy necesarios al alma fiel. En el banquete de la Eucaristía, se te presenta el manjar, el Pan de Vida, tu único Amado.

Señor: sería ciertamente muy dulce para mí derramar en tu presencia muchas lágrimas afectuosas, y regar con ellas tus pies, como la piadosa Magdalena. Pero muchas veces, no puedo hacerlo. No siento nada cuando voy a la Adoración. ¿Dónde está ahora esta devoción? ¿Dónde está el derramamiento de lágrimas de antes?

Porque en tu presencia, y en la de tus santos ángeles, todo mi corazón debiera encenderse y llorar de gozo. Porque en el Santísimo Sacramento del Altar estás verdaderamente presente, aunque escondido bajo las especies de pan y vino.

¡Gracias por esconderte así! Porque si yo llegara a mirarte en tu propia y divina claridad, no podrían mis ojos resistirlo, ni el mundo entero subsistiría ante el resplandor de la gloria de tu majestad. Tienes, pues, consideración a mi debilidad cuando te ocultas bajo de este Sacramento.

Oraciones del día

Por liberación, sanación y protección

Salmo 77

En voz alta clamo a Dios, en voz alta para que me escuche.

Busqué al Señor, en el momento de la prueba, de noche sin descanso,

hacia él tendí mi mano y mi alma se negó a ser consolada.

No me acuerdo de Dios sin que no gima, si medito, una duda acosa mi espíritu.

No me permite dormir, me perturbo y me faltan las palabras.

Es que pienso en los días de otrora, en los tiempos antiguos…

Y me acuerdo, y por la noche mi corazón se atormenta, medito y mi espíritu se interroga:

¿Nos rechazará Dios para siempre y no reabrirá el tiempo de sus favores?

¿Ha clausurado su gracia para siempre, y encerrado su palabra para el futuro?

¿Se ha olvidado Dios de su compasión o la cólera ha cerrado sus entrañas?

Y me dije: “Lo que me traspasa es que ha cambiado la diestra del Altísimo”.

Reza dos misterios del Santo Rosario (1 Padre Nuestro, 10 Ave María, 1 Gloria) meditando en: La Asunción de María, María coronada reina del Cielo y tierra y la transfiguración. Posteriormente continúe con las siguiente letanías.

LETANÍAS DEL SANTO NOMBRE DE JESÚS

Señor, ten piedad de nosotros

Cristo, ten piedad de nosotros

Señor, ten piedad de nosotros

Cristo, óyenos

Cristo, escúchanos

Dios Padre Celestial

Dios Hijo Redentor del Mundo

Dios Espíritu Santo

Dios santo, trino y uno

Jesús, Hijo de Dios vivo

Jesús, resplandor del Padre

Jesús, candor de la luz eterna

Jesús, rey de la gloria

Jesús, sol de justicia

Jesús, Hijo de la Virgen María

Jesús, amable

Jesús, admirable

Jesús, Dios fuerte

Jesús, Padre del siglo futuro

Jesús, ángel del gran consejo

Jesús, poderosísimo

Jesús, obedientísimo

Jesús, manso y humilde de corazón

Jesús, amador de la castidad

Jesús, amador nuestro

Jesús, Dios de paz

Jesús, autor de la vida

Jesús, modelo de virtudes

Jesús, celador de las almas

Jesús, Dios nuestro

Jesús, refugio nuestro

Jesús, padre de los pobres

Jesús, tesoro de los fieles

Jesús, buen pastor

Jesús, luz verdadera

Jesús, sabiduría eterna

Jesús, bondad infinita

Jesús, camino y vida nuestra

Jesús, gozo de los ángeles

Jesús, rey de los patriarcas

Jesús, maestro de los apóstoles

Jesús, doctor de los evangelistas

Jesús, fortaleza de los mártires

Jesús, luz de los confesores

Jesús, pureza de las vírgenes

Jesús, corona de todos los santos

Sednos propicio

Sednos propicio

De todo mal

De todo pecado

De tu ira

De las asechanzas del demonio

Del espíritu de fornicación

De la muerte eterna

Del desprecio de tus inspiraciones

Por el misterio de tu santa encarnación

Por tu nacimiento

Por tu infancia

Por tu vida divina

Por tus trabajos

Por tu Pasión y gloria

Por tu cruz y desamparo

Por tus sufrimientos

Por tu muerte y sepultura

Por tu resurrección

Por tu ascensión

Por tu institución de la santísima Eucaristía

Por tus gozos

Por tu gloria

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo

Jesús.

Jesús

Bendito sea el nombre del Señor

Señor, ten piedad de nosotros

Cristo, ten piedad de nosotros

Señor, ten piedad de nosotros

Cristo, óyenos

Cristo, escúchanos

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Ten piedad de nosotros

Perdónanos, Jesús

Escúchanos, Jesús

Líbranos, Jesús

Líbranos, Jesús

Líbranos, Jesús

Líbranos, Jesús

Líbranos, Jesús

Líbranos, Jesús

Líbranos, Jesús

Te rogamos óyenos

Te rogamos óyenos

Te rogamos óyenos

Te rogamos óyenos

Te rogamos óyenos

Te rogamos óyenos

Te rogamos óyenos

Te rogamos óyenos

Te rogamos óyenos

Te rogamos óyenos

Te rogamos óyenos

Te rogamos óyenos

Te rogamos óyenos

Te rogamos óyenos

Jesús, perdónanos

Jesús, escúchanos

Jesús, ten piedad de nosotros

Óyenos

Escúchanos

Ahora y siempre, por los siglos de los siglos

Señor Jesucristo, que dijiste: Pedid y recibiréis, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá; te suplicamos derrames sobre nosotros la ternura de tu divino amor, a fin de que, amándote de todo corazón, con palabra y con obras, nunca cesemos de alabarte. Tú, que vives y reinas por los siglos de los siglos. ¡Amén!

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