Día 1: Novena Divina Misericordia

Queridos hermanos, la Misericordia es un regalo de Dios muy especial. En Cielo abierto tenemos la misión de ser Flor y Canto, para los indígenas este concepto significaba promover la verdad (flor) pero en forma bella (canto). Un de las verdades más bellas es la misericordia de Dios en nuestras vidas y una de nuestras misiones es promover esta misericordia, ya que todos nosotros la hemos vivido primero.
No importan cuántos ni qué tan grandes son los pecados, esta novena ayudará a rescatar muchas almas del lodo en que están viviendo.
Recuerda lo que Jesús le dijo a santa Faustina: “Hija mía, escribe que cuanto mayor es la miseria (pecado) de un alma, mayor es su derecho a mi misericordia; exhorta a todas las almas a confiar en el abismo insondable de mi misericordia, porque quiero salvar a todos” (Diario, 1182).
No dejen de rezar y promover esta novena de la misericordia por todos aquellos que lo necesitan.

Introducción a la novena
La novena consiste en rezar la Coronilla de la Divina Misericordia (buscarla en el anexo en la última página de este documento), ofreciéndola cada día por las intenciones que Jesús tiene en su corazón. Jesús dictó en su totalidad a santa Faustina esta novena, las intenciones y las oraciones que están en ella.
“Deseo que durante esos nueve días lleves a las almas a la fuente de mi misericordia para que saquen fuerzas, alivio y toda gracia que necesiten para afrontar las dificultades de la vida y especialmente en la hora de la muerte. Cada día traerás a mi corazón a un grupo diferente de almas y las sumergirás en este mar de mi misericordia. Y a todas estas almas, Yo las introduciré en la casa de mi Padre. Lo harás en esta vida y en la vida futura. Y no rehusaré nada a ningún alma que traerás a la fuente de mi misericordia. Cada día pedirás a mi Padre las gracias para estas almas por mi amarga pasión.
Contesté: Jesús, no sé cómo hacer esta novena y qué almas introducir primero en tu muy misericordioso corazón. Y Jesús me contestó que me diría, día por día, qué almas debía introducir en su corazón”.

Día 1: Novena Divina Misericordia (viernes santo o cualquier día del año)
Intención del día (Diario, 1210): “Hoy tráeme a toda la humanidad y especialmente a todos los pecadores, y sumérgelos en el mar de mi misericordia. De esta forma me consolarás de la amarga tristeza en que me sume la pérdida de las almas”.
Oración inicial (Diario, 1211):
Roguemos para que Dios se digne mostrar su misericordia a toda la humanidad:
“Jesús tan misericordioso, cuya naturaleza es la de tener compasión de nosotros y de perdonarnos, no mires nuestros pecados, sino la confianza que depositamos en tu bondad infinita. Acógenos en la morada de tu muy compasivo corazón y nunca nos dejes salir de él. te lo suplicamos por tu amor que te une al Padre y al Espíritu Santo”.
“Oh omnipotencia de la divina misericordia, salvación del hombre pecador,
tú eres la misericordia y un mar de compasión, ayudas a quien te ruega con humildad”
Rezar la Coronilla de la Misericordia (última página)
Oración final:
“Padre eterno, mira con misericordia a toda la humanidad y especialmente a nosotros pobres pecadores que estamos encerrados en el corazón de Jesús lleno de compasión, y por su dolorosa pasión, muéstranos tu misericordia para que alabemos tu omnipotencia por los siglos de los siglos. ¡Amén!”