Hoy comienza la segunda parte de nuestra consagración.

Una parte importantísima: ¡Conocerme a mí mismo! Durante la primera semana de esta segunda parte, dedica todas tus oraciones y actos de piedad a pedir al Espíritu Santo el conocimiento de ti mismo y la contrición de tus pecados con mucha humildad.

Para conocer a Dios, para sanar nuestras heridas, para santificarnos y comenzar el camino a la paz y felicidad, debemos primero conocernos a nosotros mismos y así, encontraremos a Dios dentro de nosotros porque somos la casa de Dios (1ª Cor. 3, 16).

“Pidan y se les dará, busquen y encontrarán, llamen y se les abrirá. Porque todo el que pide, recibe, el que busca, halla y al que llama, se le abre”. (Mt. 7, 7-8)

¡Descarga tu manual de Consagración!   https://bit.ly/3D5Nruc