Qué triste es ver a mis hermanos vivir en pecado y que no hagan aquello para lo que son llamados por Dios: ¡Su vocación! La misión de enamorar a la Novia, a las almas de Dios y sólo de Él.

Hoy Dios nos llama a levantarnos, a reparar nuestros pecados y seguir adelante en nuestro camino espiritual para estar con él, usando los carismas que Él nos regaló para la edificación de los demás.

Recuerda siempre: Si caes… levántate inmediatamente. Entre más tiempo pases en el pecado, más difícil será levantarte. (Cfr. Prov. 24, 16)

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