SAN JOSÉ JUSTÍSIMO.

Al decir que José era “justo”, las Escrituras revelan su total apertura a lo que Dios deseaba para él y a través de él.

Aún con las gracias que necesitamos para nuestra santidad, ser justo, ser santo, no es nada fácil.

Requiere de esfuerzo, de lucha para alcanzar la virtud.

Requiere de una actitud y forma de pensar específicas para querer hacer lo correcto y aceptar la gracia de Dios.

Recuerden leer y orar la parte que toca de su manual de Consagración.

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