SAN JOSÉ, CASTO GUARDIÁN DE LA VIRGEN.

Todas las vocaciones de vida son bellas y necesarias en la historia de la salvación: el matrimonio hace crecer la familia de Dios a través de los hijos.

El sacerdocio nos da luz y gracia a través de los sacramentos y de la Palabra.

Los solteros por el Reino como los religiosos y laicos consagrados, son los que sostienen al mundo a través de su oración.

Todas las vocaciones son una entrega a los demás, y tienen en común la castidad.

Dios quiere que todos ejemplifiquen la castidad y la entrega de sí mismos como lo hizo San José.

Recuerden leer y orar la parte que toca de su manual de Consagración.

¡Descarga tu manual! https://acortar.link/inrjQ