¿Amar a mi enemigo?

¡Jesucristo sí que nos deja con la boca abierta! Cómo voy a amar y perdonar a quien considero me ha hecho un gran daño en mi vida.

Las enseñanzas de Jesús sin duda nos permiten salir de nosotros mismos y en esta ocasión nos demuestra con su testimonio propio el cómo se puede amar y perdonar a nuestros enemigos.

El ejemplo claro que sí se puede es Él mismo al morir en la Cruz… ¿Cristo tuvo enemigos? Sí, fueron aquellos quienes lo condenaron siendo inocente sólo por proclamar la palabra de su Padre. Lo consideraban una amenaza a sus propios intereses, lo envidiaban; pero aun así Jesús culminó por amor su misión: La salvación de la humanidad.

Perdonó a Judas, discípulo que lo entregó ante el Sanedrín por 30 monedas de plata y a Pedro, discípulo que lo negó tres veces.

Pero… ¿por qué perdonar?

Perdonar es un acto de voluntad profunda conlleva un proceso doloroso pero que con el corazón dispuesto y la fortaleza de Dios se puede realizar.

¡Sí!, te causaron daño, hirieron tus sentimientos, humillaron, hicieron grandes heridas en lo más profundo de tu alma y sólo depende de ti tomar la decisión de donar ese acto de amor propio, porque la única persona que carga con tal presión eres tú y entregarle a Dios ese dolor, resentimiento es liberador.

Ama a tu enemigo, amalo mucho así como Dios Padre lo hace contigo.

Amarlo no significa que tengas que seguir conviviendo con él o ella o tolerar el daño; amar es ponerte los lentes de compasión y  misericordia con el fin de no consentir en tu interior ese veneno que amarga la vida, que oprime el pecho amar es liberarte, soltar la venganza y entregarle a Cristo lo que con tanta injusticia te causaron.

Dependiendo de los factores, tú eres el responsable de tomar la decisión de continuar con esa relación (Amorosa, amistad, compañerismo, familiar, etc) recordando que la clave es el AMOR, ese amor de bendición sin olvidar que existen límites de dignidad por ser hijos de Dios pues Él desea tu felicidad, sin permitir que nada ni nadie te siga causando daño físico, espiritual, psicológico. ¡Discierne en oración!

Para la mejor comprensión de este tema te invitamos a leer el evangelio donde Jesús nos invita amar a nuestros enemigos para ser perfectos como Dios es perfecto.

Amen a sus enemigos.

Del santo Evangelio según san Mateo: 5, 43-48

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Han oído ustedes que se dijo: Ama a tu prójimo y odia a tu enemigo; yo, en cambio, les digo: Amen a sus enemigos, hagan el bien a los que los odian y rueguen por los que los persiguen y calumnian, para que sean hijos de su Padre celestial, que hace salir su sol sobre los buenos y los malos, y manda su lluvia sobre los justos y los injustos.

Porque si ustedes aman a los que los aman, ¿qué recompensa merecen? ¿No hacen eso mismo los publicanos? Y si saludan tan sólo a sus hermanos, ¿qué hacen de extraordinario? ¿No hacen eso mismo los paganos?

Ustedes, pues, sean perfectos, como su Padre celestial es perfecto”.

Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.